jueves, 26 de diciembre de 2024

MEMORIA 2024 , SERVICIO RELIGIOSO DEL HOSPITAL SAN PEDRO DE LOGROÑO

 SERVICIO RELIGIOSO

                                                                  
                                                                    
             
      
 PRESENTACIÓN

Por medio del Servicio Religioso, la Iglesia Católica y la Institución Hospitalaria garantizan el derecho a la asistencia religiosa de los enfermos internos, sus familiares y cuidadores, haciendo de ella un factor terapéutico integrado en la asistencia  hospitalaria.

Tiene como destinatarios principales a los enfermos católicos del centro y a sus familiares, a los que trata de ayudar a vivir el sentido cristiano de la enfermedad, la curación, el sufrimiento o la muerte desde la fe, y asegurar en los problemas éticos.

Al tiempo, se siente cercano a los enfermos de otras confesiones y les brinda su colaboración fraternal para poder ser atendidos espiritualmente por sus respectivos ministros. Igualmente está abierto a los demás enfermos del centro, que libre y espontáneamente soliciten su ayuda, y les ofrece su presencia respetuosa, amiga y fraternal.

En la actualidad este Servicio está formado por tres sacerdotes que están siempre disponibles a cualquier hora del día o de la noche, y procuran pasar diariamente por las habitaciones para conversar con quienes lo deseen.
AGENTES DEL SERVICIO RELIGIOSO

Capellanes:

Diego Hernández León
Juan Pablo López Mendía 
Rafael Gil Vicuña
**********************
La Capilla está situada en la planta  principal, en el paso hacia la cafetería. Permanece abierta durante las 24 horas todos los días del año. Todos tienen ocasión de encontrar junto a Jesús Sacramento un remanso de paz y serenidad, de fortaleza y de consuelo.
El despacho se encuentra en el interior de la Capilla

Pa
ra contactar con lo capellanes:
*********
Capellán del Hospital San Pedro
                                          C/Piqueras
                                    26006. Logroño, La Rioja
                         
Teléfono Móvil (atención las 24 horas) del capellán de guardia:
669 731 913 
Extensión 78300 (desde las habitaciones del hospital)
Email: salud@iglesiaenlarioja.org
Secretariado Diocesano de Pastoral de la Salud
                        C/Obispo Fidel García 1
                       26006. Logroño. La Rioja

QUE SU LLEGADA AL HOSPITAL SAN PEDRO DE LOGROÑO, SEA BIENVENIDA

El Equipo de Atención Religiosa Católica le saludamos cordial y fraternalmente y, junto con los profesionales de la Salud de este Centro, nos ponemos a su disposición.

Nuestro deseo de servirle está animado por el respeto profundo a su persona, su libertad y su conciencia.

LE OFRECEMOS

·         VISITA DIARIA de acogida, escucha y encuentro personal. Su persona, sus dificultades y su situación concreta nos importan.

 

·         DIÁLOGO, APOYO Y ACOMPAÑAMIENTO ESPIRITUAL en el proceso de su enfermedad. Nuestra presencia quiere anunciarle la Buena Noticia del Evangelio como respuesta a su situación, como recurso terapéutico de alivio y de esperanza.

 

·         ORACIÓN Y COMPARTIR LA FE EN JESUCRISTO, muerto y resucitado, nuestra verdadera Salud y Salvación.

 

·     CELEBRACIÓN DE LOS SACRAMENTOS (Eucaristía, Reconciliación, Unción de Enfermos…), que testimonian el amor de Cristo y de la Comunidad Cristiana por los enfermos.

 

·         ACOMPAÑAMIENTO EN EL DUELO, porque la pérdida de un ser querido es siempre una experiencia muy dolorosa y sabemos que, con frecuencia, quien comparte su aflicción recibe consuelo.

 

·         EDUCACIÓN EN LA FE, ORIENTACIÓN Y ASESORAMIENTO a los enfermos, familiares y personal sanitario que así lo desee y solicite.

 

·         MEDIAR para que pueda recibir la visita y apoyo de su párroco.

INFORMACIÓN GENERAL

EUCARISTÍA: (Retransmitida en directo por el canal 34 de los televisores de las habitaciones)

. Días laborables a las 12:00 h.                 

. Días festivos a las 10:30 h.

Todos los días se lleva la Comunión a los enfermos que lo deseen.

SACRAMENTO DEL PERDÓN (Confesión)

. Antes y después de las Eucaristías.

. En la habitación del enfermo o en el despacho del Capellán.

UNCIÓN DE ENFERMOS

. Se puede recibir en cualquier momento, avisando al sacerdote

VISITA PASTORAL, ORIENTACIÓN, ESCUCHA, ACOMPAÑAMIENTO…

. Cuando se acuerde entre el enfermo, familiar, sacerdote o Agente Pastoral.

LA CAPELLANÍA

DEL HOSPITAL SAN PEDRO

El capellán está presente en el Hospital las 24 horas.

Para contactar desde cualquier teléfono llamar al móvil

669 731 915

Y desde los teléfonos fijos de las habitaciones marcar la extensión

 78 300

(Facilitar el nombre y apellidos; y el Nº de la habitación)

Puede solicitar el Servicio Religioso desde cualquier control de enfermería.

“Aspectos jurídicos y pastorales de los Convenios de Colaboración entre la Iglesia y las administraciones

 FUNDAMENTOS JURÍDICO-SOCIALES: Declaración Universal de Derechos Humanos

Artículo 18 Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.

1. Es una libertad no solo teórica, reclama el ejercicio efectivo de la misma

 2. Ello supone que los poderes públicos deben facilitar el acceso, en todo lugar,a la manifestación de la creencia, de manera individual-grupal y público –privado.

 3. La libertad religiosa no se puede reducir al ámbito privado

. FUNDAMENTOS JURÍDICO-SOCIALES: Constitución Española

Artículo 16

1. Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley.

 2. Nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias.

3. Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones

• Libertad religiosa • Relaciones de colaboración • Mención a la Iglesia Católica • Laicidad positiva

FUNDAMENTOS JURÍDICO-SOCIALES: Ley de Libertad Religiosa

Artículo segundo apartado Tres. Para la aplicación real y efectiva de estos derechos, los poderes públicos adoptarán las medidas necesarias para facilitar la asistencia religiosa en los establecimientos públicos, militares, hospitalarios, asistenciales, penitenciarios y otros bajo su dependencia, así como la formación religiosa en centros docentes públicos.

a.      La aplicación efectiva de los derechos de libertad religiosa implica medidas para la asistencia religiosa en espacios donde el personal tiene la movilidad restringida (ejército, hospitales y cárceles)

FUNDAMENTOS JURÍDICO-SOCIALES Otros acuerdos colaboración. 

Artículo 9. Ley 25/92 Acuerdo comunidades judías 1. Se garantiza el ejercicio del derecho a la asistencia religiosa de los internados en centros penitenciarios, así como en establecimientos hospitalarios, asistenciales y otros análogos del sector público, proporcionada por los ministros de culto que designen las Comunidades Israelitas pertenecientes a la Federación de Comunidades Israelitas, con la conformidad de ésta. Las distintas confesiones tienen reconocido en términos parecidos a la Iglesia.

ATENCIONES:

       UNCIONES:   RESPONSOS    
ENERO : 35 ..................  14           
FEBRERO: 36 ...............  8    
MARZO: 44 ....................  10       
ABRIL: 27 .......................  7         
MAYO: 32 .......................  7          
JUNIO: 27 .......................  4         
JULIO: 27 .......................   10          
AGOSTO: 26 ..................    10      
SEPTIEMBRE: 18 ...........   2 
OCTUBRE: 28 ................   10   
NOVIEMBRE: 30 .............  12
DICIEMBRE: 32 ................ 11  
 
                 UNCIONES: 362
                 RESPONSOS:  105
                 COMUNIONES 
                 CONFESIONES
                    
  • ALGUNOS MEDIOS Y MATERIALES

    Visitas a las plantas y Servicios. El objetivo de nuestras visitas es acompañar, animar, escuchar y ayudar a encontrar sentido a lo que se vive. Esta función la realizamos a diario los que componemos el equipo. Cada miembro tenemos designadas diferentes Plantas o Servicios.

    Los pacientes pueden realizar sus peticiones de atención religiosa: recibir la Comunión, Confesión, Unción, etc. Si lo desean, se les ofrece la posibilidad avisar a su Párroco, a los Servicios Sociales del Hospital…

_________________________________________________

Se registran todos los Bautismos de urgencias, Unciones y Viáticos. (Protección de datos).

Tenemos una Agenda de partes donde anotamos a diario las incidencias más destacadas.

Hojas informativas, revistas, estampas, etc.

Publicación Diocesana: "Pueblo de Dios"

Centro de Humanización de la Salud, Madrid
Web :
www.iglesiaenlarioja.org/salud/
Blog de pastoral de la salud:
 www.pastoraldelasaludrioja.blogspot.com.es/

PROGRAMACIÓN DE PASTORAL DE LA SALUD 2023 / 2024

 

SECRETARIADO DIOCESANO DE PASTORAL DE LA SALUD
PASTORAL DE LA SALUD

El Secretariado Diocesano de Pastoral de la Salud tiene como misión fundamental manifestar el amor y la presencia de Cristo y de la Iglesia junto a los que sufren la enfermedad, sus familiares y las personas que los cuidan y atienden. Para ello su tarea pastoral abarca varios campos: parroquias, servicios de asistencia religiosa en centros hospitalarios y residenciales, profesionales cristianos y religiosos/as socio-sanitarios.


Sus objetivos son:

-         Ser instrumento para impulsar, animar y coordinar la Pastoral de la Salud en la Diócesis.

-         Anunciar la alegría del Evangelio a los enfermos y ancianos. (Evangelii Gaudium).

-         Velar porque los enfermos cristianos y sus familiares dispongan de los servicios eclesiales que pudieran necesitar. La alegría del amor que se vive en la familia es también el jubileo de la Iglesia. (Amoris Laetitia).

-         Potenciar la dimensión sanadora de la fe cristiana en la vida de fe personal y comunitaria. 

-         Coordinar a las personas y entidades que, en nombre de la Iglesia están presentes en el mundo sanitario: voluntarios, capellanes, profesionales sanitarios cristianos, asociaciones, etc. 

-         Proporcionar la formación que soliciten a todas estas personas y entidades para realizar una acción pastoral de calidad.

-         Promover dentro de todos los campos de la Pastoral de la Diócesis (Infancia y Juventud, Catequesis, Liturgia, Pastoral de la Tercera Edad, Pastoral Penitenciaria, etc.) la sensibilidad y el compromiso para que el enfermo y la realidad de la salud tengan un reflejo en sus tareas pastorales.

-         Proponer a la diócesis las acciones e ideas para que el anuncio del Evangelio en el mundo socio-sanitario sea más adecuado y eficaz. (Encuentro Interdiocesano: Aragón / La Rioja).

-         Colaborar en la consecución de unas buenas relaciones institucionales entre la diócesis y los organismos públicos y privados responsables de los servicios sociales y sanitarios. 

-         Impulsar la Pastoral de la Salud en las comunidades parroquiales y en las unidades pastorales.


Desde el Secretariado se procura:-

*Trabajar la cercanía haciendo un seguimiento

    continuado de los grupos.

*Canalizar las propuestas que de ellos surge

*Animar a los grupos desde la formación de sus

agentes.

* Realizar conjuntamente el

programa diocesano de Pastoral de la Salud

*Evaluar, al final del curso, el programa 

diocesano de Pastoral de la Salud.

El Secretariado de Pastoral de la Salud de la Diócesis está integrado en la Delegación de Acción Caritativo y Social. Cuenta para la planificación y desarrollo de las actividades propias con el Equipo de Pastoral de la Salud, compuesto en la actualidad  por personas correspondientes a los diversos ámbitos de actuación.

CAMPAÑA DEL ENFERMO 2024

"DAR ESPERANZA

      EN LA TRISTEZA


La Campaña del Enfermo 2024 nos invita a centrar la 

atención en aquellas personas que  sufren a causa de las enfermedades mentales.


España encabeza la lista de países que más ansiolíticos consumen, lo que constata, entre otras cosas, un incremento de sufrimiento psicológico y emocional importante. Por ello nos parece oportuno reflexionar en las causas y modos de acompañar a estas personas para anunciar con el profeta Jeremías: “Convertiré su tristeza en gozo, los alegraré y aliviaré sus penas” (Jer 31, 13)

.

PLAN PROYECTO DE PASTORAL

 DE LA SALUD MENTAL

 EN EL ÁMBITO PARROQUIAL

 

OBJETIVOS:

1.    Seguir    favoreciendo    el    Primer    Anuncio,    a    nivel    personal    y comunitario:

·         Potenciar y difundir el testimonio socio-caritativo de la Iglesia, a través del servicio de ayuda y acompañamiento a los pobres y vulnerables, y la defensa de la vida y de la dignidad de las personas.

2.    Atender el bienestar espiritual, físico y mental en todas las etapas de la vida, desde la niñez y la adolescencia, hasta la adultez y la vejez.


3. Potenciar la formación de Pastoral de la Salud en tema de salud mental.

·         Los temas de la Campaña 2024 serán facilitados por la Delegación Nacional de Pastoral de la Salud.

·         Formación para sacerdotes: “Nociones de medicina para sacerdotes” (4ª edición). Sesiones presenciales en el salón de actos de la Clínica Universitaria de Navarra en Madrid. Organizado por la Clínica Universitaria de Navarra, los días 21 de octubre, 11 de noviembre y 2 de diciembre de 2023.

·         Formación 2023-24: Posgrados, jornadas, presencial, a distancia y on-line, del Centro de Humanización de la Salud – Religiosos Camilos. (www.humanizar.es)

·         Curso “Horizontes de la Pastoral de la salud”. Los jueves del 11 al 29 de febrero de 2024 (de 17:00 a 20:00). Modalidad virtual.

4.    Configurar un proceso renovado de catequesis de iniciación cristiana:

·         Los agentes de Pastoral de la Salud ayudan a darle un giro saludable al estado de ánimo de los enfermos y a las familias.

·         Llevar la luz y la esperanza a aquellos que se sienten solos y abatidos.

·         La salud mental contribuye, con la fe, a irradiar el don y el pensamiento de Cristo Jesús en los que sufren.

5.    Celebrar y difundir todo lo que se está haciendo por las personas que sufren problemas de salud mental, así como sus valores propios y el testimonio de sus vidas.

        6.    Portal de transparencia:

·        Comunicar los aspectos jurídicos y pastorales de los Convenios de colaboración entre la Iglesia y las Administraciones Locales, en lo referente a la labor de los Capellanes en hospitales públicos.


CALENDARIO DE PASTORAL DE LA SALUD 2023/2024

OCTUBRE 2023:

21 de Octubre: “Nociones de medicina para sacerdotes”: Sufrimiento y dolor. Cómo los ve la Medicina, qué soluciones aporta, cómo acompañar a los enfermos que padecen o sufren.


28 de Octubre: VIII Encuentro Inter-diocesano de Aragón-La Rioja: "Dar esperanza en la tristeza” – Reconocer el sufrimiento en los jóvenes.

 

NOVIEMBRE 2023:

11 de Noviembre: “Nociones de medicina para sacerdotes”: Encarnizamiento terapéutico. ¿Dónde están los límites? ¿Qué hay que tener en cuenta? ¿Cómo hallar la justa medida?

DICIEMBRE 2023:

2 de Diciembre: “Nociones de medicina para sacerdotes”: Patologías que condicionan la vida conyugal. ¿Qué ayuda puede prestar la Medicina?

Fecha por determinar: Convivencia de Navidad de la Hospitalidad de Lourdes de La Rioja.

FEBRERO 2024:

Jornadas de Pastoral de la Salud:

-          1 de febrero: Presentación de la Campaña del Enfermo 2024.

-          11 de febrero: Jornada Mundial del Enfermo (Procesión Mariana de Antorchas y Eucaristía).

-          15 de febrero: “La salud mental en la Pastoral de la Salud”.

-          22 de febrero: “Adicciones en jóvenes”.

-          29 de febrero: “Cómo responder al sufrimiento psicológico adulto”.

MARZO 2024:

9 de Marzo: Retiro para profesionales sanitarios.

ABRIL 2024:

8 de Abril: Jornada por la vida. (Pastoral de la Salud se une a esta jornada organizada por el Secretariado de Familia y vida).

MAYO 2024:

5 de Mayo: Pascua del Enfermo.

Semana del 6 al 10 de mayo: Visita Pastoral del obispo al Hospital de Calahorra. (Fecha por determinar).

11 de Mayo: Javierada del enfermo. (Nos uniremos a los actos programados por la Delegación de Pastoral de la Salud de Pamplona).

JUNIO 2024:

Del 22 al 25 de junio: XXX Peregrinación Diocesana con enfermos a Lourdes.

Sergio Martínez Sánchez

Director del Secretariado de Pastoral de la Salud

Rafael Gil Vicuña

Consiliario


 


jueves, 19 de diciembre de 2024

FELICITACIÓN DE NAVIDAD 2024

 


Desde el Secretariado de Pastoral de la Salud os queremos felicitar esta preciosa Navidad.
La esperanza nace en un pequeño pesebre, esa Esperanza que inunda nuestros corazones y nos convierte en Peregrinos de Esperanza en medio de este mundo..
Os compartimos esta hermosa Oración compuesta por Santa Teresa de Calcuta, para prepararnos a recibir a nuestro Salvador:

María, Madre de Jesús,
dame tu corazón tan hermoso,
tan puro, tan inmaculado,
tan lleno de amor y de humildad
para que pueda ser capaz
de recibir a Jesús
en el Pan de Vida,
amarle como tú misma lo amaste, 
y servirle como tu lo serviste, 
bajo el angustioso disfraz 
de los más pobres 
de entre los pobres.
 Amén.


miércoles, 27 de noviembre de 2024

PEREGRINOS DE ESPERANZA. PISTAS PARA ACOMPAÑAR EN EL SUFRIMIENTO

 Servir al enfermo con realismo y abiertos a la esperanza

Encuentro Interdiocesano

 Aragón / La Rioja


La lucha cristiana contra la enfermedad y el sufrimiento  debe compaginar la realidad del Reinado de Dios (en adelante RD) con la esperanza. El Nuevo Testamento nos pide que hagamos presente aquí y ahora el Reinado de Dios, pero nos advierte también que, mientras peregrinamos en este mundo, la salvación nunca podrá ser plena; por eso los cristianos podemos y debemos ser, a la vez, promotores del RD y esperanzados, no solo sin contradicción sino viviendo la mutua implicación entre ambos aspectos ya que, en la Iglesia de la historia, se vive entre el "ya sí" de la llegada del Reino de Dios y el "todavía no" de su realización plena.

Sin embargo, nos podemos preguntar: ¿el cristiano debe buscar aquí y ahora el RD o ser esperanzado?, ¿son estos aspectos distintos?, ¿se oponen o se complementan?

Si entendemos por hacer realidad el RD aquellos ideales de dicha y felicidad que asientan en el corazón de los seres humanas pese a las dificultades, el mal y el sufrimiento; y si, cuando nos referimos a la esperanza cristiana, estamos aludiendo a la actitud creyente que hace al hombre vivir confiado en la obtención de los bienes definitivos ultraterrenos que Dios tiene preparados para los que aman, parece que ambos aspectos si no se oponen sí se refieren a aspectos distintos: la primera, a la planificación efectuada por el ser humano con vistas al mejoramiento del mundo, y la segunda, a la expectación de una plenitud sin concurso humano y proveniente de Dios.

Sin embargo, se descubre que hay una relación mutua entre realidad secular y esperanza religiosa. Aunque la esperanza como virtud teologal nos une y orienta a Dios, ésta se vive en las condiciones que hacen posible tal vivencia. Así, si consideramos hacer realidad el RD, como crítica de toda situación injusta y proyecto transformador del presente - según los valores del Reino - que se abre al futuro, ésta, se convertirá en la mediación antropológica de la esperanza´.

Vemos todavía más claro el vínculo entre ambas si ponemos de manifiesto la función de la realidad en que vivimos cuando recuerda a la esperanza  la necesidad de maniobrar en el más acá, la fuerza del más allá, de Dios, impulsándola a que se comprometa en aliviar el dolor de la persona que sufre; y la esperanza se torna fundamental con respecto a la realidad, cuando le recuerda la necesidad de ir siempre más allá de toda meta lograda y la fortalece y hace que se mantenga en sus intentos o logro en medio de las condiciones de un mundo que muchas veces es frustrante.

No solo hay contradicción, pues, entre ambos conceptos, sino mutua implicación. Es más, desde la reflexión teológica, entendemos que la esperanza cristiana incorpora plenamente la realidad a su ser, ya que es el mismo Espíritu el que alienta el deseo presente de un mundo mejor y el futuro de la planificación de todo en el Dios de Jesucristo .


Aunque para el cristiano es claro que la esperanza es metahistórica y se basa esta experiencia: "en sabernos amados y esperados por Dios" y en que "Cristo ha ido delante de nosotros preparándonos una estancia en la casa del Padre", es también manifiesto para el creyente , que la esperanza es histórica ya que en el presente vivimos ya anticipadamente lo que esperamos, y lo que esperamos nos hace trabajar en el presente para hacer que este se vaya pareciendo a lo que esperamos.

La esperanza no es evasión, se asienta en la correlación del futuro con la realidad presente. La esperanza y el presente histórico se fecundan mutuamente. Aquella ofrece al presente un horizonte de futuro que le lleva a superar su tendencia a instalarse en lo fáctico, y el presente libra a la esperanza del peligro de deshistorizante.

La esperanza atrae al futuro dentro del presente, de modo que este "ya" no es el puro "todavía no", sino que es un presente marcado por la realidad futura. Y así, las realidades futuras repercuten en las presentes y viceversa.

Por eso, la esperanza tiene capacidad transformadora, propone alternativas, se compromete en la construcción del RD, y es consecuente activa y no pasiva.

Hace que los creyentes se pongan "manos a la obra" con la confianza puesta en Dios, tratando de instaurar la vida nueva de Dios - que se ha manifestado por medio de Cristo - gracias a la fuerza del Espíritu Santo que infunde  en ellos.

Siendo conscientes de que el deseo que nos mueve a los cristiano a anticipar lo que esperamos, no debe decaer por la fuerza de que el Reino es puro don inalcanzable por la sola fuerza del deseo. Es más, la esperanza nos impulsa a trabajar como si la construcción  del Reino dependiera únicamente de nosotros, sabiendo que no es así.

La esperanza aparece o se hace presente cuando colaboramos con nuestro esfuerzo para que el enfermo tenga una atención más humana y mejor, cuando cuidamos y acompañamos a los pacientes. Un actuar que es, por tanto y, sobre todo, compasión ante el sufrimiento ajeno, y cuyo lugar privilegiado en el que debe aflorar, es en el mundo de la enfermedad y el dolor, donde la intervención de los profesionales de la salud, los familiares y amigos, se torna en innumerables ocasiones impotente ante las diversas situaciones y el fracaso aparece muchas veces.

Pues bien, es en este ámbito en el que se prueba la autenticidad de nuestra esperanza, ya que aquí o bien se purifica o fenece.

Pero, peses a las dificultades y fracasos, en la atención a los enfermos y dolientes, debemos trabajar los cristianos con esperanza, porque sabemos que trabajamos con Dios, por Dios y para el Reino de Dios, y, sobre todo, porque tenemos la confianza de que Dios mismo dará el último y definitivo remate,  a la obra que ha dejado en nuestras manos, al final de los tiempos. "Dios es la única fuerza, en el fondo, de la esperanza en medio del dolor y el sufrimiento".

Una Iglesia que quiera ser fiel a lo que Jesús quería y hacer presente su mismo estilo de vida, debería estar formada por hombres y mujeres henchidos de esperanza. Una esperanza que es capaz de esperar en Dios, incluso  cuando hay razones para pensar humanamente que no hay esperanza.

Los cristianos tenemos motivos especiales para la esperanza, sabiendo que desde la Encarnación del Verbo, Dios comparte nuestra vida y ha convertido nuestra historia en historia de salvación, pero sobre todo, esta esperanza se basará en la resurrección de Jesús, porque desde este acontecimiento, el cristiano sabe que a Jesús Dios le dio la razón, y el que vive una vida como la de Aquel, tiene una Vida en la que no puede morir jamás, y que nos espera a todos una Existencia donde el padecimiento se restaurara para los que sufren a causa de su enfermedad en este mundo.

La puerta principal ,
entrada a un hospital

En tanto llega ese momento para todos, la acción de los Agentes de Pastoral de la Salud y de todos los cristianos, debe ser lo que predicó Jesús en el sermón de la Montaña. "Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados"( Mt 5,5), que tal como explicábamos antes pertenece más a la Esperanza cristiana que al RD aquí.

Ahora bien, esa Esperanza fecunda el presente actual mediante las obras de misericordia haciéndose operativas en nuestra existencia.

Primera corporal: " Visitar y cuidar a los enfermos".

Quinta espiritual: "Consolar al triste"

Que, cumpliéndolas, hace que esa Esperanza intrahistórica, se vuelva plena y real en nuestro encuentro con Cristo, el día de la Parusía: "Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino (...) porque estuve enfermo y me visitasteis...Cuidasteis, acompañasteis...(Cf. Mt 25,36).

Si hablamos de visitar, cuidar, consolar, eso solo se puede hacer desde la cercanía, desde el acompañamiento.

La primera cuestión que suscita este acompañar al enfermo es qué actitudes debe llevar incorporadas el agente de nuestra pastoral de la salud:

Despertar: existe el dolor y debemos  ser sensibles ante el mismo, pero no tener lo que se denomina "piel fina ante el dolor"", es decir, que todo nos afecte o lo haga de tal manera que nos impida acompañar. Saber diferenciar entre el dolor real y el impostado que busca compensaciones afectivas.

Descalzarse: entramos en terreno sagrado, despojarnos de prejuicios y frases hechas, cautela para no agrandar el dolor.

Desmovilizarse: nos movemos por ideologías, causas justas, razones razonables, nos debemos despojar de juicios rápidos, etiquetas, no curiosear, "no meter el dedo en la llaga".

Desinstalarse: de uno mismo instalándose en el enfermo, pero no en la enfermedad, ni en la herida. El dolor distorsiona, pone unas "gafas que fijan el foco en el egoísmo, en el miedo", el cuidador debe saberlo y no instalarse en esa distorsión de sí mismo.

Descentrarnos: poner al enfermo en el centro, cuando lo acompañamos no cargarlo con nuestras inquietudes y sufrimientos; como suele decirse "salir llorando de casa".

Desgastarse: vaciarse, agotarse, uno no se acostumbra nunca al sufrimiento, por eso debemos saber cuidarnos para acompañar eficaz y  eficientemente: cambio de actividad, de ambiente, descanso y oración.

Despedirse: estos procesos tienen siempre un principio y un final. No debemos instalarnos en la dependencia absoluta, nosotros no debemos ser imprescindibles, eso más que actitud de servicio lo es de autocomplacencia. Nadie somos imprescindibles, no es buena una interdependencia absoluta, ni para el enfermo ni para el acompañante.

A continuación, voy a dar unas pistas para acompañar cristianamente en el sufrimiento:

Escuchar más que hablar: el que sufre quiere ser escuchado; hay que dejar que se desahogue, que exprese su dolor. Escuchar, a veces es incómodo, duele, pero es necesario. El enfermo no busca necesariamente respuestas a sus inquietudes, busca ser comprendido.

Con-padecer-se más que compadecer: entender al enfermo, compartir su dolor, sentirlo nuestro sin hundirnos. Lo interiorizamos para acompañarlo mejor.

Convertirse en bálsamo que posibilite y potencie la curación: animamos, infundimos energía, una energía no impostada. Lo positivo lo ponemos blanco sobre negro, pero no al falso optimismo y sí a la esperanza.

Cuidar para ejercitar la paciencia y hacer nuestro el ritmo de Dios: la prisa es mala compañera, incompatible con el buen cuidado. Debemos ejercitar la paciencia y respetar los ritmos propios del enfermo, de la enfermedad, del propio acompañante y de los procesos de curación , recuperación y sanación. El sufriente se encuentra mal y se manifiesta su malestar y en ocasiones su mal humor, ante esto, paciencia.

Acariciar para recuperar el amor: ¡ojo hoy en día al contacto! ¡ojo al empastamiento! Trasmitir confianza y cariño mediante los gestos, los detalles, miradas, risas, debemos saber que el enfermo capta cualquier detalle y lo interpreta. La queja será un mecanismo indispensable para desahogarse, pero hay que saber encauzarla.


  Armando Cester Martínez

Doctor en Medicina y Cirugía.

Doctor en Teología Fundamental.


jueves, 21 de noviembre de 2024

IX Encuentro Interdiocesano de Pastoral de la Salud de Aragón - La Rioja

 



El próximo 23 de noviembre, en horario de 10:00 a 13:30, tendrá lugar el encuentro Interdiocesano Aragón – La Rioja de Pastoral de la Salud con el título ‘Peregrinos de la Esperanza, pistas para acompañar al sufrimiento’. Este encuentro dirigido a voluntarios, agentes de la pastoral, trabajadores de residencias y demás, personas interesadas, tendrá lugar en el salón de actos de la Casa de la Iglesia en Plaza de la Seo número 6. Para hablar de esta realidad, Rocío Álvarez entrevistó a su responsable, el sacerdote Wilson Ascensio Callejas, en el Espejo de la Iglesia en Aragón de COPE.

domingo, 10 de noviembre de 2024

AMAR EVANGELIZANDO, EVANGELIZAR SANANDO. PASTORAL DEL DUELO

 


El sufrimiento intenso, ocasionado por muchas posibles causas, externas o internas, y sobre todo por la muerte del ser querido (especialmente de hijos, niños o jóvenes, por homicidio, suicidio u otras violencias, y en circunstancias como las vividas en la pandemia del Covid 19), es una vivencia altamente transversal en cada persona, pues repercute en todas y cada una de sus dimensiones (corporal, emocional, mental, social, valórica y espiritual): el cuerpo se resiente, el corazón se desgarra, el apego se aferra, la mente se ofusca, la soledad acampa, los vínculos se reducen, el valor para afrontar la vida se achica, parece emerger la insensibilidad altruista y la fe puede entrar en invierno.

 Sí, la persona toda puede quedar afectada por la pena, esa invasión, conmoción, amenaza, desorientación que nos pone en reacción. Aparecen como espectros el insomnio, el miedo, las broncas, las culpas, las ansiedades, las angustias y mil dudas y preguntas. También el tiempo se desquicia, el motor de la voluntad se apaga, los proyectos se desvanecen, el alma queda desolada. La vida pierde color y sabor.

Ha muerto el ser querido, uno solo, y el universo parece un desierto. 

El sufrimiento es una flecha rápida para entrar y lenta para salir y cicatrizar. Tiene intensidad, ¡y cómo araña por dentro!, se prolonga en el tiempo, echa raíces, pasa factura en todas las dimensiones personales. Mete el dedo en la llaga de las zonas más oscuras de la existencia humana. Afecta a todos sin excepción, por el fallecimiento de los seres queridos y por el de la propia muerte; en todas las edades de la vida, incluyendo a niños, jóvenes, adultos y viejos; a nivel familiar, donde tiene especial incidencia por los vínculos afectivos; a nivel social y red de tejidos relacionales. 

Todo sufrimiento tiene que ser “duelado” hasta cicatrizar. Si sufrimiento es lo que una herida, provocada por cualquier causa “trabaja” con un doliente, ¡y bien que machaca por dentro y por fuera!, elaboración de duelo es lo que el “dueliente” trabaja consigo mismo cuando sufre. Por tanto, toda aflicción necesita su tratamiento de duelo, un arduo proceso, utilizando todos los recursos internos, comunitarios y de la gracia para aceptar, resistir, resilienciar, sanar y sacar provecho de la herida misma, como auténticos sanadores heridos.

 PASTORAL DEL DUELO: DESAFÍO HUMANO Y EVANGELIZADOR

 La Iglesia, madre y maestra, sacramento de salud-salvación, posada de hospitalidad y consuelo en el Espíritu, debe ver en los dolientes, heridos por la muerte de seres queridos, destinatarios privilegiados de su especial solicitud, especialmente en padecimientos que desgarran el corazón, desconciertan la mente y llevan a muchos a verdaderas crisis de “periferia existencial”. 

La persona herida necesita ternura, escucha, presencia, compañía, donación de tiempo, calor, luz, empatía, orientación, amor, fe, esperanza, a Dios, en un acompañamiento cualificado y metódico, tarea de la pastoral del duelo, ejercida por buenos samaritanos, eficazmente compasivos y expertos en el arte de ayudar en tiempos de hondo pesar. 

La pastoral del duelo es todo un desafío evangelizador, urgencia y riqueza para la Iglesia; expresión de la compasión y esperanza con rostro del Resucitado; apostolado de misericordia y consolación incardinado en el corazón mismo de las bienaventuranzas del Reino proclamado por Jesús. Es una gran ocasión, un ministerio que no puede defraudar a los fieles, pues su ausencia los dejaría abandonados en el desierto de mayor abatimiento de su vida. Es una óptima catequesis y evangelización del misterio pleno de Cristo; educadora de la existencia humana, de la muerte y de la vida eterna, en unos momentos desafiantes por la tabuización de la muerte, la desritualización, la secularización y la pérdida de la práctica religiosa y visión transcendente. 

La pastoral de duelo es un caminoéxodo, un proceso de “respuestas largas”, que necesita superar resistencias internas, y contar con mucha paciencia, competencia profesional, pedagogía y habilidades relacionales; y con mucho y sano conocimiento teológico y bíblico. 

Es ésta una pastoral que tiene un campo expedito propio, natural y esperado a nivel parroquial y diocesano. Y todavía más: es reclamada por los fieles y está llena de potencialidades ad intra y ad extra del mundo eclesial, sin olvidar su presencia en los nuevos púlpitos, como es el “mundo digital”. 

El Papa Francisco nos exhorta: «La Iglesia está llamada a curar aún más estas heridas, a aliviarlas con el óleo de la consolación, a vendarlas con la misericordia y a curarlas con la solidaridad y la debida atención» (Misericordiae vultus 15).

 PASTORAL DEL DUELO: UN PROYECTO ORGÁNICO DE IGLESIA 

La pastoral del duelo expresa el amor del Padre y transmite la consolación del Espíritu Santo. Jesús, con su praxis, docencia y vivencia personal, elaborando su propia muerte, es el artesano de la pastoral del duelo, su exemplum y sacramentum.

 El Señor visitó a una familia en su casa, donde había muerto la hija de doce años; a una viuda con su único hijo joven muerto, camino al cementerio; a dos amigas, con su hermano recién enterrado; y coadyuvó a un proceso de duelo con dos discípulos muy heridos, camino a Emaús.

 La presencia y acción, el anuncio y testimonio de la pastoral del duelo se iluminan con la pasión, trabajo de duelo, muerte y resurrección del Señor Jesús, barco, faro y puerto de esta pastoral. 

Cuidar, sanar, sanear y salvar al doliente/sufriente es misión de toda la Iglesia, sacramento de salud-salvación: comunidad, comunicación y comunión. La experiencia del sufrimiento/duelo es transversal a la vida de todos y cada uno de los fieles, a toda la Iglesia y a todas sus pastorales: de la salud, catequética, exequias, litúrgica, homilética...

Esta pastoral se ejerce antes, durante y después de la muerte, teniendo carácter informativo y formativo; preventivo, asistencial y rehabilitador; catequético y evangelizador.

 Con carta de ciudadanía parroquial y diocesana, se realiza esta pastoral organizadamente, en equipo, a través de competentes y empáticos agentes pastorales. Ha de estar en la currícula de los estudios sacerdotales y en la de los agentes pastorales. 

Es un ministerio “de salida”, “hospital de campaña”, insertado en la koinonía, diaconía, kerigma y liturgia de la Iglesia, enriquecido por la guía y testimonio de tantos modelos de elaboración positiva de duelo. Educa en el sentido de la vida, del sufrimiento, de la felicidad, de la esperanza, de la muerte y de la vida eterna.

 Camino de la pastoral del duelo: del sufrimiento a la aceptación, a la sanación, al crecimiento, a la madurez, a vivir como resucitados, a la santidad.

 CON PRESENCIAS PASTORALES ANTIGUAS Y NUEVAS 

Ya sabemos que la pastoral del duelo para acompañar a cicatrizar una herida desde todas y cada una de las dimensiones de la persona, con los auxilios humanos y divinos, se realiza antes de la muerte, (con un trabajo de duelo psicoeducado en las realidades de la vida, amor y muerte, hecho con tiempo, y con un trabajo de duelo anticipado, cuando ya se prevé la muerte inminente), durante la agonía y fallecimiento, y después de la muerte, en el velatorio y exequias; y posteriormente, cuando el aguijón de la pena se hace sentir con fuerza. 

Junto a los recursos tradicionales de celebración y acompañamiento pastoral, hoy se ve necesario nuevas presencias y acciones. Entre ellas, potenciar el valor consolador, sanante y evangelizador del aporte comunitario de nuestra fe, esperanza y caridad.

 Conversatorios y conferencias en Medios de Comunicación disponibles, y celebraciones comunitarias más frecuentes, para todas las edades, bien preparadas, con un lenguaje y mensaje oportunos, son un buen recurso pastoral

. El ministerio de escucha parroquial en duelo, tanto individualizado como comunitario, llevado a cabo por sacerdotes, diáconos y agentes pastorales compasivos y capacitados, y los Grupos Parroquiales de Mutua Ayuda en Duelo, para sufrimientos de gran intensidad y prolongación, son iniciativas hoy en día imprescindibles. 

El Grupo Parroquial de Mutua Ayuda en Duelo “RESURRECCIÓN” ya viene funcionando en parroquias de varios países desde 1993, dando resultados óptimos. Cuenta con una Guía de Coordinadores, rica experiencia por su trayectoria, abundante bibliografía y capacitación permanente de los coordinadores con un perfil humano, técnico, espiritual y pastoral definido, que han pasado por la experiencia  del sufrimiento y lo han elaborado, capacitados en las artes de liderazgo de grupos y de relación de ayuda multidimensional.

 Padre Mateo Bautista. Religioso Camilo