El sepulcro está vacío
Queridos hermanos y hermanas, personal médico y familias: hoy celebramos que la losa ha sido quitada. En este hospital, donde tantas veces sentimos el peso de la incertidumbre y la fragilidad, el mensaje de este domingo resuena con una fuerza especial: Cristo ha resucitado. La muerte no tiene la última palabra, y el sufrimiento no es el destino final del ser humano.
1. Ver más allá de las vendas y el dolor
En el Evangelio de hoy (Juan 20, 1-9), María Magdalena llega al sepulcro "cuando aún estaba oscuro". Muchos de ustedes pueden sentirse así ahora: en la oscuridad de una enfermedad o la espera de un diagnóstico. Sin embargo, al igual que los discípulos que vieron los lienzos y creyeron, hoy estamos invitados a reconocer los "signos de resurrección" que ocurren aquí mismo:
No hay comentarios:
Publicar un comentario